
La liga bajo la luna llena
¿Si en este momento por alguna razón imaginaria le tocara gobernar Venezuela a algún grupo "contrario" o a un tercero (no opositor, no oficialista) estaría preparado para hacerlo? ¿Conocería la realidad del país? ¿Sabría que hay un país más allá de Chávez y de lo económico?
Porque no sólo se trata de que en lo macro la cuestión funcione lo mejor posible. Sino también de que en lo micro, impere la diversidad y la formación de una conciencia ciudadana. ¿Sabrá el foráneo, el "outsider", ese tercero, el que no es oposición ni oficialismo qué es lo que pasa en los ámbitos políticos pero no politizados del país? Porque estoy casi seguro que el clásico opositor venezolano no lo sabe.
Tuve la oportunidad de estar el fin de semana en un evento llamado "La Liga", tres grupos de rock en vivo en la Plaza de la Justicia frente al Edificio Nacional de Barquisimeto. Invitado por uno de sus organizadores amigo cineasta de la U.L.A., disfruté de lo que repetidas veces me ha parecido un éxito del actual gobierno (no en lo macro sino en lo micro, no en lo económico sino en lo cultural que no es nada micro, en lo cotidiano pues).
Me explico: Imaginen una plaza muy hermosa que conjuga líneas rectas y curvas en armonía con el centro histórico de la ciudad y al lado de la Plaza Bolívar. Franqueando un edificio cuya faz muestra un vitral inmenso que representa a la Justicia con tantos colores como diversidad muchos queremos en el país. Bajo una tremenda luna llena que imagino muchos vieron este fin. Tal vez no los de Mérida.
Allí tres grupos de rock que en un principio alertaron a mis prejuicios sólo por sus nombres: "Radio Candela" de Barquisimeto, "Palmeras Kanibales" de Caracas y "La Gente" de Yaracuy. Estos prejuicios que arrastro por el hecho de ver a tanto político e intelectual orgánico, me hicieron creer que vería a unos músicos orgánicos, que expresarían su creatividad "orgánicamente" asociados al poder establecido.

Pero no, lo que encontré fueron letras precisas, no politizadas (o politiquizadas que es lo que quisiera decir), gritadas y bailadas en un ambiente donde ni siquiera una foto pequeñita de algún político asomaba, y donde ni siquiera una consigna hueca pudo levantar vuelo.
¿De qué eran las letras? De unión latinoamericana, de bienestar general, de exigencias ecológicas, de unión generacional, de exigencia al gobernante. Pero ninguna fue boba o panfletaria. Por tanto, repito la pregunta, ¿estamos los foráneos al oficialismo preparados para bajar a tierra? ¿sabemos lo que está pasando por la calle?
Yo quisiera que quienes logren gobernar después de este gran teatro puedan mantener a flote a esos jóvenes que no son tontos, que no se dejarán vencer y que no cambiarán de parecer o confiarán en otros mientras no se les garantice los espacios que han conquistado.
Espacios en los que la gente es por lo que es y no por lo que tiene. Es decir espacios creados por lo político y no "calculados" por los políticos. Porque los políticos de arriba se empeñan en calcular (que es necesario), pero los políticos de abajo deberían crear y entregar espacios a la polis.
La Liga y sus organizadores, definitivamente le entregaron un bello espacio sólo por esa noche a toda una comunidad. Pero totalmente convencidos de que vestir un sólo color mataría el espíritu de lo que allí todo el colectivo llamaba "jactanciosamente" cultura popular. Y no se diga, cómo mataría al espíritu del rock.
Además, fuera de toda objetividad prefiriría que esos jóvenes sigan adelante porque en mi época de bachiller los grupos de rock o pop venezolano cantaban un montón de letras zonzas(con muy pocas exepciones como Sentimiento Muerto en el ámbito nacional o La Brújula del Bumerang en el regional). No significa que no deban existir esos grupos de letras "sin contenido" y todos lo sabemos, pero escuchar a montones de venezolanos cantar letras con el peso de las que le escuchabamos al rock sureño me llena de esperanza en lo que al desarrollo de una conciencia sociopolítica venezolana se refiere. Que por cierto quiero insistir, en ese evento no fue panfletaria ni politiquera.Qué diferencia tan grande la que existe en los espacios tomados por la diatriba política y los tomados por la polis cuando el fin no tiene nada que ver con partidismos. Qué diferencia tan grande la inefectividad de uno y la efectividad del otro. Desde mi punto de vista, qué fracaso el del gobierno en lo macro y qué victoria la de La Liga, que no es gobierno, en lo micro. Felicitaciones Qne, siempre hay tiempo de compartir y de aprender entre todos. Gracias por la invitación.
Los intereses son muchísimos.
